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Letras Vitales
Julio, 2021.

LEONARDO DA VINCI
y la anatomía

Dr. José Antonio Zamora Lomelí
Especialista en Cirugía General
Cirugía Avanzada en Trauma
Cirugía Laparoscópica
TUM nivel avanzado
Exsubdirector Estatal de Enseñanza e Investigación
Secretaría de Salud, Tlaxcala
Exjefe de Enseñanza del Hospital General de Huamantla
Contacto: [email protected]

En algún rincón del castillo de Windsor, tremenda sorpresa se llevó el bibliotecario al en- contrar esa antigua encua- dernación de casi medio milenio: Disegni di Leonardo da vinci restav rati que res- guarda la más maravillosa colección de dibujos sobre anatomía y fisiología realiza- dos por el maestro durante sus estudios de disección, alrededor del año 1500. Y es que la precisión y exqui- sitez de los trazos hubieran sido un paradigma en la medicina si no hubieran estado “perdidos” por más de 400 años.

Dentro de la genialidad que envuelve a la figura de Leonardo Da Vinci, destacamos su interés por entender el funcionamiento del cuerpo humano. Así, con el permiso del Vaticano, requisito indis- pensable en ese tiempo, realizó aproximadamente 30 disecciones a cadáveres de diferentes sexos y edades, incluyendo a una mujer embarazada. El objetivo no solo era dar explicaciones sobre el funcionamiento del cuerpo humano, sino tam- bién tener una referencia de proporciones para la pintura y la escultura, además de construir piezas autómatas con mecánica humana.

Sus dibujos y textos sobre el cuerpo humano quedaron en varias hojas sueltas, algunas a do- ble vista. A la muerte del maestro, esa obra le fue heredada a su mecenas, Francisco Melzi de Francia; cuando Melzi falleció, su hijo se encargó de malvender y deshacerse de una buena parte del acervo histórico. Noventa años después, los dibujos fueron encuadernados por Pompeo Leoni, esta encuadernación apareció en Inglaterra casi 200 años después y fue vista por pintores desta- cados como Rubens y vuelta a guardar. En todo ese tiempo los dibujos jamás habían sido vistos por un ojo médico, hasta que en 1970 tienen un “redescubrimiento” y fueron apreciados por la comunidad médica científica.

La colección consta de varios dibujos en que se pueden apreciar diferentes estudios que abarcan prácticamente todos los aparatos y sistemas del cuerpo humano, entre los cuales se observa lo que sería la primera descripción de estructuras como el seno maxilar, las válvulas cardíacas, las arterias ováricas, los músculos anales, entre otros; así como enfermedades como la cirrosis, ateroescle- rosis e hipertensión portal.

Hay algunos dibujos que sobresalen por su dise- ño y exquisitez, como la representación de un feto en el útero, en el que a priori podemos observar un feto humano de unas 32 semanas en posición pélvica; se aprecia el cordón umbilical, pero no una placenta fúndica (pudiera tratarse de una placenta previa) y un cérvix con dilatación casi completa, por lo que estaríamos ante la primera descripción de una de las patologías más terribles que persis- te 500 años después de esos trazos: un embarazo pretérmino con placenta previa en trabajo de parto.

Da Vinci, un
ERUDITO MULTIFACÉTICO
se interesó en las disecciones para comprender el
FUNCIONAMIENTO DEL CUERPO HUMANO
y darle una aplicación práctica similar en máquinas y modelos mecánicos

Por otra parte, la disección que se muestra en “El hombre centenario” es una descripción de varias pa- tologías desconocidas para la época: la ausencia de sangre en una arteria coronaria tapada (ate- rosclerosis e infarto), esplenomegalia, tortuosidad varicosa de la esplénica, red venosa colateral e hígado “como aserrín”, de inmediato hacen pen- sar a cualquier médico en cirrosis e hipertensión portal, enfermedades que apenas en este último siglo hemos tratado de comprender.

Finalmente, siendo Da Vinci, un erudito multi- facético y entendiendo que su interés en las di- secciones era comprender el funcionamiento del cuerpo y darle una aplicación práctica similar en máquinas y modelos mecánicos, es comprensible que la mayoría de sus dibujos traten sobre osteo- logía, movimientos de articulaciones y miología, siendo esta última explorada de manera propor- cional a la fuerza que realiza cada músculo en mo- vimiento, por lo que sus trazos resultan ser muy precisos. Estos estudios también incluyen animales como vacas, caballos, perros, monos y osos. Si la traumatología y ortopedia hubieran revisado estos dibujos unos años antes, posiblemente serían las especialidades más avanzadas en nuestro tiempo.

Andreas Vesaluis publicó en 1543 el tratado de anatomía más representativo de su época (De hu- mani corporis fabrica), casi medio siglo después de los estudios de Da Vinci; si se hubieran publicado los dibujos del maestro, probablemente se habla- ría de un periodo pre y post Da Vinci en el estudio de los procesos anatómicos.

Es inagotable la cantidad e información que Leo- nardo Da Vinci nos dejó; personalmente rompo con la figura del genio inalcanzable y me quedo con la del hombre que nunca perdió la curiosidad y el interés por aprender algo nuevo cada día.

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MEDICUS 2021;02(12)