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Marzo, 2020.

Situación actual de la sexualidad femenina y su relación con los profesionales de la salud en México

Dra. Nélida Padilla Gámez
Licenciada y doctora en Psicología, egresada de la Facultad de Psicología de la UNAM. Profesora Investigadora Asociada “C” T.C. en la FES Iztacala de la UNAM, donde imparte clases en la Residencia de Terapia Familiar, en la MADEMS Psicología, en la licenciatura de Psicología y en la materia optativa Salud Sexual y Reproductiva de la Unidad de Investigación Interdisciplinaria en Ciencias de la Salud y Educación.
Contacto: [email protected]
La Dra. Nélida Padilla Gámez actualmente es responsable del proyecto PAPIT: “Evaluación e intervención en empoderamiento y salud sexual en estudiantes de primer ingreso a las carreras médico-biológicas”. Tuvo el cargo honorario de Vicepresidenta de la Mesa Directiva 2014-2016 de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C.

RESUMEN

Un tema fundamental que, en la actualidad, poco se atiende, es el de la sexualidad femenina, que durante siglos, a lo largo de toda la historia, ha provocado, en casi todas las culturas, que haya sido velada, oculta, castigada e, incluso, violentada. Hoy en día, poco a poco se comienza a visibilizar la importancia de la sexualidad femenina en correlación con el bienestar de cualquier ser humano. Se ha visto como ciertas afectaciones en la vida sexual van a repercutir negativamente en cualquier ámbito de la vida de las personas y, en particular, en la de las mujeres. La doctora Padilla, con una vasta experiencia en el ramo de la salud sexual, menciona el tema de la sexualidad femenina, situándola, principalmente, en el ámbito médico y la importancia de sensibilizar a los profesionales de la salud hacia una atención más humana.

PALABRAS CLAVE

Sexualidad femenina, empoderamiento, placer, afecciones sexuales, salud sexual, prevención, México.

ABSTRACT

A very important issue that currently has little attention is that of female sexuality that for centuries, throughout history, has provoked in almost all cultures, that has been veiled, hidden, punished, and even violated. Today, little by little, the importance of female sexuality begins to be visible in correlation with the well-being of any human being. It has been seen as certain effects on sexual life, they will have a negative impact on any area of people's lives and in particular that of women. Dr. Padilla, with extensive experience in the field of sexual health, refers to the issue of female sexuality, placing it primarily in the medical field and the importance of sensitizing health professionals towards more humane care.

KEY WORDS

Female sexuality, empowerment, pleasure, sexual conditions, sexual health, prevention, Mexico.

¿Cómo podemos abordar el tema de la sexualidad femenina enfocado en las enfermedades de transmisión sexual y en su relación con la atención médica?

No podemos separar la vida sexual de la salud mental, emocional o física, pues somos un todo; somos seres integrales, seres biopsicosociales y, en el ámbito de la sexualidad, todo esto impacta. Por consiguiente, un tema que es importante resaltar es el abordaje de la sexualidad femenina, sobre todo, en el ámbito médico, donde, desafortunadamente, encontramos que los especialistas, en este caso, ginecólogos o médicos generales que atienden problemas de salud sexual, se enfocan solo en temas asociados al embarazo y a su prevención, y poco se atienden las problemáticas relacionadas con el placer, con alguna disfunción o determinado malestar que pudieran estar viviendo las mujeres. Pareciera que todo es muy mecanizado y cuando vas al consultorio ginecológico, la atención que se brinda es como si el genital fuera un ente aislado del placer o de la vida sexual, y se enfocan, únicamente, en que esté sano, pero no se habla de su bienestar. Por ejemplo, cuando llegas al consultorio ginecológico, te piden que te quites la ropa y te pongas la bata para la exploración mamaria, para una colposcopia o un papanicolaou. Sin embargo, cuántos médicos preguntan si la vida sexual tiende a ser satisfactoria, si hay una adecuada lubricación, si se llega a la fase de excitación adecuadamente o si se llega al orgasmo. Por lo general, no encontramos a un especialista que esté sensibilizado ante el tema del placer y de la sexualidad femenina; supongo que tampoco de la masculina, pero de la femenina, mucho menos.
Por ello, creo que es primordial comenzar a sensibilizar a los profesionales de la salud sobre el tema de la sexualidad y del placer; no solamente de la salud sexual entendida desde la prevención de infecciones de transmisión sexual o desde el control anticonceptivo, sino desde el placer.

¿Cuáles serían las afectaciones psicológicas más frecuentes en el ámbito nacional en torno a la sexualidad femenina?

Hay un porcentaje altísimo que ha mostrado que más de 50% de las mujeres mexicanas nunca han tenido un orgasmo. ¿Qué implicaciones tendría esto en la vida de las mujeres mexicanas que no tienen una vida sexual plena y que, por consiguiente, es probable que estén viviendo un malestar psicológico, emocional e, incluso, afectivo en sus vidas, en sus relaciones? Si la vida sexual no va bien, pues lo demás es probable que tampoco. Entonces, ante esto, encontramos algunos problemas como vaginismo, dispareunia, anorgasmia, deseo sexual hipoactivo o falta de lubricación, los cuales, muchas veces, obedecen más a la incapacidad de un estímulo sexual efectivo, que a un problema particular o fisiológico de la mujer.

Se ha observado que, en general, todas estas disfunciones tienen una fuente psicológica que está relacionada con la historia personal de estas mujeres. Por ejemplo, desafortunadamente, muchos casos de acoso, abusos sexuales o violación en la infancia, en la adolescencia, incluso, en la vida adulta, son situaciones que, evidentemente, van a tener un efecto en la vida sexual de las mujeres. Estas afecciones psicológicas, en su gran mayoría, también están relacionadas con la historia y con los aprendizajes respecto a la sexualidad, con todos los tabúes y restricciones que tienen las mujeres desde pequeñitas; si a los varones se les restringe conocer y tocar sus genitales, a las mujeres todavía más. De hecho, en las mujeres la restricción es absoluta: no puede verse, no puede tocarse, no pueden jugar de ciertas maneras; evidentemente está prohibidísima la masturbación femenina, no así la masculina. Se sabe que los hombres se pueden masturbar y que lo hacen, incluso, con pareja, casados, pero en las mujeres esto es un tema que sigue causando mucho conflicto porque el conocimiento erótico genera empoderamiento.

Por ejemplo, en una familia restrictiva, tal vez con determinadas ideas religiosas, donde la sexualidad y el manejo del cuerpo estuvieron prohibidos, es probable que no se mencione esto, incluso, ni los temas básicos y fundamentales, por ejemplo, hablarles de su primera menstruación a las niñas, de cómo deben higienizar sus genitales, cómo deben cuidar su cuerpo, cómo deben cuidarse y no permitir que nadie las toque, que nadie abuse, de cuáles son los límites de su propio cuerpo, pero también cuáles son las áreas de autoconocimiento, de placer, de los espacios en los que las mujeres podrían estar consigo mismas conociéndose, disfrutándose; de nada de esto se habla en nuestra cultura y, por lo tanto, evidentemente, va a ocasionar una vida sexual poco placentera y con los años vendrán diversas disfunciones.

Por otro lado, está el caso de los varones, quienes juegan un papel importante en el caso de las relaciones heterosexuales. A los varones se les dice que ellos son los expertos, que nacen sabiendo sobre la sexualidad femenina y la realidad es que no conocen ni su propio cuerpo ni su funcionamiento. También los varones padecen ciertas disfunciones resultado de alteraciones y malestares sexuales y, entonces, estos varones, que se supondría saben cómo acercarse sexualmente a las mujeres, resulta que no lo hacen, y esto ocasiona problemas de pareja que pueden llegar hasta el divorcio, a la violencia y a ocasionar relaciones interpersonales y de pareja nada saludables. Dentro de esas problemáticas están, además, por supuesto, otros factores como depresión, ansiedad, consumo de sustancias, alcoholismo, conflictos en la vida familiar, en casa, en el trabajo, la situación económica, todo esto, aunque no lo parezca, puede estar ocasionando problemas en la vida sexual.

También ciertos fármacos para tratar algunas enfermedades crónico-degenerativas, por ejemplo, diabetes, esclerosis múltiple, cáncer, problemas cardiovasculares, desnutrición u obesidad, van a tener impacto en la vida sexual.

¿Qué papel juega el médico en la atención a estas problemáticas?

Nos limitamos solo a atender lo físico, pero poco al trato humano, al trato sensible hacia el sufrimiento de muchas mujeres. Por ejemplo, yo me pregunto qué puede suceder en un peritaje después de una violación. En la actualidad, el abordaje, se supondría, que debiera ser muy cuidadoso, muy humano. En los consultorios privados, ¿qué estamos haciendo cuando nos llegan este tipo de casos?

¿Cómo se puede atender esto?

Sensibilizándonos ante este tipo de situaciones. Yo creo que es importante que el médico especialista de la salud femenina sea sensible a estos temas y que pueda ser capaz de hablar con sus pacientes sobre el placer, el bienestar o lo que pueda estar afectando la vida sexual y, si no se siente con la capacidad o no está informado o formado al respecto, puede recurrir a un médico sexólogo o a un educador o educadora sexual.

¿Qué otros aspectos de la sexualidad femenina deben cuidarse en la atención médica de primer contacto?

Siempre es importante que exista un ambiente de confianza, ético, seguro, donde se pueda facilitar el poder hablar de la vida sexual femenina e, incluso, motivar para que las mujeres puedan dialogar sobre este tema, pues creo que para muchas mujeres sigue siendo un tabú poder hablarlo y su médico de primer contacto es importantísimo, es la vía por la cual las mujeres podrían, tal vez, empezar a tener acercamiento al placer o bienestar sexual.

En el caso específico de México, ¿qué otras problemáticas se han observado en este rubro?

También hemos observado el tema de la violencia obstétrica que, desafortunadamente, sigue presentándose en muchos lugares de México. Este tema, incluso, es abordado desde la bioética y la ética, y no hemos logrado erradicarlo. Yo creo que es fundamental que el personal médico pueda comenzar a sensibilizarse sobre el derecho sexual y humano de todas las personas de vivir el placer, del derecho sexual y humano de ejercer la sexualidad como mejor le parezca y también decidir cuántos hijos tener o cómo no tenerlos, o también, incluso, el derecho de abortar, de acudir a un espacio para la interrupción legal del embarazo.

Sin embargo, aún sabemos de muchas mujeres que son violentadas en el espacio médico cuando están en proceso de parto; incluso, son las enfermeras y los médicos quienes hacen comentarios totalmente fuera de lugar castigando a estas mujeres por haberse embarazado, por estar dando a luz y, por lo tanto, por haber tenido placer. El mensaje que se les da a estas mujeres es que tienen que asumir un dolor tan fuerte como el del parto a cambio del placer que, aparentemente, se obtuvo al tener relaciones sexuales. Este es un tema muy polémico que está relacionado con la idea cultural muy arraigada de que las mujeres no tenemos derecho al placer y, si lo tienes, entonces tienes que aguantar las consecuencias.

En este sentido, una tarea esencial es trabajar con las nuevas generaciones de profesionistas de la salud y que ellos también aborden su propia sexualidad, revisen su propia historia en temas de sexualidad. A lo largo de toda nuestra vida tenemos un proceso de desarrollo personal y sexual, y el médico no está exento, también debería tener la obligación de trabajar estos temas consigo misma, consigo mismo, para poder abordar, de una manera más humana, cualquier situación que se le presente en su labor profesional.

Lecturas recomendadas:

  1. Nimbi FM, Rossi V, Tripodi F, Luria M, Flinchum M, Tambelli R, et al. Genital Pain and Sexual Functioning: Effects on Sexual Experience, Psychological Health, and Quality of Life. J Sex Med 2020:pii: S1743-6095(20)30048-5.
  2. Mollaioli D, Ciocca G, Limoncin E, Di Sante S, Gravina GL, Carosa E, et al. Lifestyles and sexuality in men and women: the gender perspective in sexual medicine. Reprod Biol Endocrinol 2020;18(1):10.
  3. Fortenberry JD. Puberty and adolescent sexuality. Horm Behav 2013;64(2):280-7.

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Este artículo debe citarse como: Padilla-Gámez N. Situación actual de la sexualidad femenina y su relación con los profesionales de la salud en México. Medicus 2020;1(4):266-8.